Mi Historia

Estimado Señores

En el mes de marzo de 2012, yo (Kiyoshi Yamaoka), visité por primera vez Coria del Río.

En el año 2011, un terrible terremoto de grandes magnitudes sacudió el este de Japón, y dejó 30 000 fallecidos. Tras ello, diversos artistas en todo el mundo, incluyendo a artistas españoles, estuvieron realizando numerosos eventos para apoyar a las víctimas del desastre, donde tuve la oportunidad de ver un planteamiento muy interesante. En dicha obra, nada más de cuatro siglos, unos samuráis japoneses de Sendai decidieron dirigirse a España. Dos japoneses de esa misma zona eran integrantes de la Asociación Hispano-Japonesa Hasekura que duró desde la embajada que vino hace 400 años (1614). Estas personas, víctimas de la catástrofe, se encontraron con aquel tiempo. Entonces me imaginé cuán interesante sería conversar tranquilamente paseándonos por las orillas del Guadalquivir.

Llevo viviendo en España 43 años (los últimos 36 años de forma continuada), y año tras año, siento que mi nostalgia hacia mi país va creciendo. El recuerdo de mi tierra, parado en la orilla de ese río, un gran sentimiento creció en mi interior. Decidí que «debía crear algo para estos samuráis».

Inmediatamente, me encerré en mi estudio de El Escorial e hice un borrador de un diseño y un proyecto de presentación que envié al Ayuntamiento de Coria del Río. Sin embargo, a lo largo de dos años, no recibí respuesta por su parte.

Pasados esos dos años, el nuevo alcalde, Don Modesto (González Márquez), descubrió mi proyecto que estaba guardado en un rincón de su despacho y quiso conocerme, haciéndoselo saber a Don Antonio, con quien tengo relación a través de su galería de arte. Así, pudimos vernos en una cafetería situada frente a la estación de Atocha. Fue en ese encuentro cuando se interesó por mi proyecto y pudimos comenzar más detenidamente.

Tras este encuentro, viajé de forma periódica a Coria del Río para investigar más a fondo sobre los samuráis de Sendai y su vida en España. Sorprendentemente, descubrí abundantes vestigios sobre su existencia; era como si hubieran sido borrados a lo largo de una historia de más de cuatro siglos. Sin embargo, ellos aún seguían existiendo, ya que estaban presentes en la sangre de sus descendientes.

En la actualidad, hay unas dos mil personas en Coria del Río, con el apellido Japón.

Fue en esta época cuando ideé el proyecto artístico «Yashiro» (la casa del alma), y quise emplazarlo en el río Guadalquivir, en Coria del Río.

Este proyecto era una obra fabricada en hierro, ya que tenía que estar dentro del agua. Quise colocar en el interior de un gran marco, un ligero material metálico que giraba a gran velocidad, similar a la hélice de un avión, haciendo que no se viese el material en sí, logrando que, en el fondo del marco, cobrase vida la imagen recortada del «Yashiro».

Al plantear la realización de este proyecto, el municipio me indicó que lamentablemente no era posible realizarlo, ya que la gestión del río no era competencia suya. Por ello, decidí crear la obra «Yashiro» sobre la tierra. Tomé la madera y el hierro, símbolos del samurái, y por otro lado, el mármol blanco, material por excelencia de Occidente, para componer una cruz. El municipio colocó este proyecto con los brazos abiertos y, el 15 de agosto de 2017, se erigió esta obra cerca del río Guadalquivir. Al mismo tiempo, realizó una ceremonia tradicional japonesa llamada «Tōrō Nagashi» para que las almas de los samuráis de Sendai pudieran regresar a su país. En el año siguiente, esta se hizo eco enseguida entre los habitantes de Coria del Río y otros habitantes de sus alrededores, convirtiéndose hoy en una ceremonia indispensable para este municipio. El año pasado acudieron 6000 personas y más de 3300 lámparas tōrō flotaron sobre las aguas del Guadalquivir, convirtiéndose en la ceremonia con más participantes sobre las hechas en todo el mundo. En definitiva, el más importante acto conmemorativo de estos samuráis de Sendai.

Finalmente, comenté entonces mi deseo de «ver un auténtico restaurante japonés creado por Yamaoka en Coria del Río», y precisamente por ello, me he embarcado en el siguiente proyecto, con la marca «Hasekura-ike TABERNA YAMAOKA».

Les agradezco de antemano todo su apoyo y atención.

Muy atentamente,

.

Taberna Yamaoka © Todos los derechos reservados